05.12.18
Hoy vas, hoy estas.
Se que has tenido unos días
inexplicables, inaguantables, inmejorables. Pero quiero que sepas esto: Nunca
habías sido más fuerte, nunca habías tenido más armas. Y vas a salir. Sé que
los gritos, el dolor, los sentimientos y
pensamientos que has tenido te asustan. Entiendo que pienses que no vas a salir
de esta. Entiendo que escribirte una carta a ti misma, está fuera de lo que
pensaste que algún día serias, que pensaste que a los 25 años ibas a estar ahí,
sentada a lado de él, compartiendo una vida. Conozco lo decepcionante que es si
quiera pensar que el no quiso estar ahí contigo, es decepcionante saberlo y
vivirlo. Pero es mejor que nunca haberlo sabido. Ahora entiendes. Ahora lo ves,
con claridad, con los ojos bien abiertos y el corazón roto. Ahora entiendes el porqué
de las cosas, porque esas noches sin dormir, porque esa soledad, porque ese sentimiento
de vacío, de no ser suficiente. Ahora entiendes que no es la misma historia la
que cuentas. Entiendes que probablemente desde hace varios años has estado
editándola, arreglándola, agregándole detalles.
Con esta carta no pretendo que
dejes esa historia, no la olvides, no la cambies. Esa historia cambio tu vida,
esa historia es tuya para contar, es tu versión. Pero tienes que tener claro
que tu versión vive en ti. Tú disfrutaste esto, tú lo viviste y queda en tu
memoria como película vieja. Siempre vas a poder regresar a ella, escuchar las
palabras, sentir los besos, llorar las amarguras. Siempre vas a poder darte
palmaditas en la espalda por esa historia de amor. Solamente es que por más que
atesores esta historia, no es una historia de dos. Él no tiene esa versión, él no tiene ese amor
y esa película vieja, él ya la dejo ir. Y por eso, tú, con el corazón en la
mano, tienes que dejarlo ir a él. Se lo merece, lo necesita, pero quien más va
a beneficiarse de esto eres tú
Hoy estas, hoy vas. Hoy eres la
persona que se ve al espejo y se siente orgullosa, se siente contenta de irse a
dormir consigo misma. Hoy escribes, hoy sientes. Hoy te reinventas y te vuelves
a inventar. Hoy conoces más personas, hoy te conoces a ti. A la nueva tú, a la
que no habías dejado crecer. Hoy quitas al él de en medio y dejas de caminar en
círculos. Hoy caminas de izquierda a derecha, de adelante para atrás y de atrás
para adelante. Hoy te conviertes en la persona que se merece todo. Hoy sonríes,
hoy disfrutas. Hoy estas.
¿Qué se siente decirte esto a ti
misma?
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