hoy me desperté sonriendo.
No estoy segura si fue realidad, después de una semana de sentir que no pertenezco, que no tengo donde ni como estar. Me despierto entre tus brazos. Me despierto en un hogar.
Hogar, una palabra muy cargada. Como llamarte familia, si no lo eres. Como decirte que no te vayas si no estas conmigo. Sin embargo, por unos minutos, con tus brazos alrededor de los míos, siento que estoy justamente donde tengo que estar. Se pone en pausa el tiempo. Lo malo no es tan malo y lo bueno se acrecenta.
Si no es amor, no entiendo que es. Y mientras el tiempo pasa y aprendo a no quererte, agradezco al cielo y al universo por saber que siempre, a pesar de todo, tengo un hogar.
No estoy segura si fue realidad, después de una semana de sentir que no pertenezco, que no tengo donde ni como estar. Me despierto entre tus brazos. Me despierto en un hogar.
Hogar, una palabra muy cargada. Como llamarte familia, si no lo eres. Como decirte que no te vayas si no estas conmigo. Sin embargo, por unos minutos, con tus brazos alrededor de los míos, siento que estoy justamente donde tengo que estar. Se pone en pausa el tiempo. Lo malo no es tan malo y lo bueno se acrecenta.
Si no es amor, no entiendo que es. Y mientras el tiempo pasa y aprendo a no quererte, agradezco al cielo y al universo por saber que siempre, a pesar de todo, tengo un hogar.
Comentarios
Publicar un comentario